martes, 22 de marzo de 2011

La sociedad de supervivencia


7. ¿Ya has sentido el deseo de dejar de leer periódicos y de romper tu televisor?
En tal caso, has entendido que:
  • a) Los diarios, la radio, la televisión son los vehículos más groseros de la mentira. No solamente nos alejan de los auténticos problemas - del "¿cómo vivir mejor?" que se plantea concretamente cada día -, sino que además nos empujan a identificarnos con unas imágenes prefabricadas, a situarnos de manera abstracta en el lugar de un jefe de Estado, de una vedette, de un asesino, de una víctima, en suma, a reaccionar como si fuéramos otro. Las imágenes que nos dominan es el triunfo de lo que no somos y de lo que nos expulsa de nosotros mismos; de lo que nos convierte en objetos a clasificar, etiquetar, jerarquizar, según el sistema de la mercancía generalizada.
  • b) Existe un lenguaje al servicio del poder jerarquizado. No está solamente en la información, la publicidad, las ideas preconcebidas, las costumbres, los gestos condicionados sino también en todo lenguaje que no prepare la revolución de la vida cotidiana, en todo lenguaje que no esté al servicio de nuestros placeres.
  • c) El sistema mercantil impone sus representaciones, sus imágenes, su sentido, su lenguaje cada vez que se trabaja para él, es decir, la mayor parte del tiempo. Este conjunto de ideas, de imágenes, de identificaciones, de conductas determinadas por la necesidad de acumulación y de renovación de la mercancía constituye el ESPECTÁCULO en el que cada uno de nosotros desempeña el papel de lo que no vive realmente y vive falsamente lo que no es. Ello se debe a que el rol es una mercancía viviente y la supervivencia un malestar interminable.
  • d) El espectáculo (ideologías, cultura, arte, roles, imágenes, representaciones, palabras-mercancías) es el conjunto de las conductas sociales por las que los hombres entran en sistema mercantil, participan en él en contra de sí mismos convirtiéndose en objetos de supervivencia - mercancías -, renunciando al placer de vivir realmente para sí mismos y de construir libremente su vida cotidiana.
  • e) Sobrevivimos en un conjunto de imágenes a las que nos sentimos obligados a identificarnos. Cada vez actuamos menos por nosotros mismos y cada vez más en función de abstracciones que nos dirigen según las leyes del sistema mercantil (beneficio y poder).
  • f) Carece de gran importancia que los roles o las ideologías puedan ser favorables u hostiles al sistema dominante puesto que permanecen dentro del espectáculo, del sistema dominante. Sólo lo que destruye la mercancía y su espectáculo es revolucionario.
En realidad, ya está harto de la mentira organizada, de la realidad al revés, de las muecas que imitan la vida auténtica y acaban de empobrecerla. Ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad en la que el derecho de comunicación real pertenezca a todos, en la que cada uno de nosotros pueda dar a conocer lo que le interesa gracias a la libre disposición de las técnicas (imprentas, telecomunicaciones), en la que la construcción de una vida apasionante liquide la necesidad de desempeñar un rol y de conceder más importancia a la apariencia que a la auténtica vida. (Ver III, 40 a 46.)
8. ¿Te sucede que sientas la desagradable sensación de que al margen de escasos momentos no te perteneces y te conviertes en extraño a ti mismo?
En tal caso, has entendido que:
  • a) A través de cada uno de nuestros gestos - mecanizados, repetidos, separados entre sí - el tiempo se desmigaja y, pedazo a pedazo, nos saca de nosotros mismos. Y estos tiempos muertos se reproducen y se acumulan al trabajar y al hacernos trabajar para la reproducción y la acumulación de mercancías.
  • b) En la actualidad, el envejecimiento no es otra cosa que el aumento de los tiempos muertos, del tiempo en que la vida se pierde. Es por dicho motivo que ya no hay jóvenes ni viejos sino unos individuos más o menos vivos. Nuestros enemigos son quienes creen y hacen creer que el cambio global es imposible, son los muertos que nos gobiernan y los muertos que se dejan gobernar.
  • c) Trabajamos, comemos, leemos, dormimos, consumimos, tomamos vacaciones, absorbemos cultura, recibimos cuidados, y de este modo sobrevivimos como plantas de interior. Sobrevivimos contra todo lo que nos incita a vivir. Sobrevivimos para un sistema totalitario e inhumano - una religión de cosas y de imágenes - que nos recupera prácticamente en toda ocasión y lugar para aumentar los beneficios y los poderes desmigajados de la clase burocrático-burguesa.
  • d) Nos limitaríamos a ser lo que permite el sistema mercantil si en ocasiones no volviéramos a ser bruscamente nosotros mismos, si no nos sintiéramos invadidos del deseo de vivir apasionadamente. En lugar de ser vividos por delegación, por imágenes interpuestas, los momentos auténticamente vividos y el placer sin reservas, aliados al rechazo de lo que lo obstaculiza o lo falsifica, son otros tantos golpes asestados al sistema espectacular-mercantil. Basta con darles mayor coherencia para extenderlos, multiplicarlos y reforzarlos.
  • e) Al crear apasionadamente las condiciones favorables al desarrollo de las pasiones, queremos destruir lo que nos destruye. La revolución es la pasión que permite todas las demás. Pasión sin revolución sólo es ruina del placer.
En realidad, ya estás harto de moverte entre tiempos muertos y obligaciones. Y ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad cuya base ya no será la carrera tras el beneficio y el poder sino la búsqueda y la armonización de las pasiones a vivir (ver III, 75 a 92).
9. ¿Ya has sentido el deseo de prender fuego a una fábrica de distribución (supermercado, gran almacén, depósito)?
En tal caso, has entendido que:
  • a) La auténtica contaminación es la contaminación por la mercancía universalizada, extendida a todos los aspectos de la vida. Cada mercancía expuesta en un supermercado es el cínico elogio de la opresión salarial, de la mentira que hace vender, del intercambio, del jefe y del policía que sirven para protegerlas.
  • b) La exposición de las mercancías es un momento de la supervivencia y la glorificación de su miseria: elogio de la vida perdida en horas de trabajo forzado; de los sacrificios consentidos para comprar mierda (alimentos adulterados, gadgets, coches-ataúdes, jaulas habitables, objetos concebidos para descuajaringarse...); de las inhibiciones; de los placeres-angustia; de las imágenes grotescas propuestas a cambio de una ausencia de vida auténtica y compradas a modo de compensación.
  • c) El incendio de un gran almacén sólo es un acto terrorista. En efecto, puesto que la mercancía está concebida para destruirse por sí misma y ser sustituida, el incendio no destruye el sistema mercantil sino que participa en él añadiéndole un exceso de brutalidad. Ahora bien, no se trata de que la mercancía nos destruya destruyéndose a sí misma. Es preciso destruirla totalmente para construir la autogestión generalizada.
En realidad, ya estás harto de los decorados del tedio y del voyeurisme; de un mundo en el que lo que se ve impide vivir y en el que lo que impide vivir se presenta como caricatura abstracta de la vida. Y ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad en la que el final de la mercancía reside en la libre disposición de los productos creados por el final del trabajo forzado. Contra el trabajo que impide la abundancia y produce únicamente su reflejo falaz, queremos la abundancia que invita a la creatividad y a las pasiones.


Raoul Vaneigem, "La sociedad de supervivencia" en 
De la huelga salvaje a la autogestión generalizada

sábado, 29 de enero de 2011

Tecnologías del yo

O poder non sempre é un dispositivo visible. Que parte de liberdade posible cedemos cando nos miramos nos espellos totalizantes da cultura? Da a sensación de que a sociedade aséntase cada vez máis na premisa dunha fuxida constante de nós mesmos. Síntomas: consumismo, psicoanálese (totalitarismo?)
 
E tamén: que efecto ten a constante multiplicación das miradas sobre unha permanente procura da identidade perdida, en si mesma destinada ao fracaso? Non estaremos lexitimando no noso día a día, cos nosos xogos sociais e a nosa sensibilidade á mirada omnipresente, dispositivos de poder que logo criticaremos nas súas formas finais de coerción ou violencia institucionalizada? Algo debe andar mal cando unha sociedade enteira rexeitou unha e mil veces o fascismo das xeneracións pasadas, e pese a todo non foi capaz de plantexarse con seriedade cales foron as suas causas (cando non se rexeitou a pregunta directamente, dando lugar a unha especie de racismo ideolóxico).

A única revolución posible comeza cun mesmo. 


El rasgo distintivo del poder es que algunos hombres pueden, más o menos, determinar por completo la conducta de otros hombres, pero jamás de manera exhaustiva o coercitiva. Un hombre encadenado y azotado se encuentra sometido a la fuerza que se ejerce sobre él. Pero no al poder. Pero si se consigue que hable, cuando su único recurso habría sido el de conseguir sujetar su lengua, prefiriendo la muerte, es que se le ha obligado a comportarse de una cierta manera. Su libertad ha sido sometida al poder. Ha sido sometido al gobierno. Si un individuo es capaz de permanecer libre, por muy limitada que sea su libertad, el poder puede someterle al gobierno. No hay poder sin que haya rechazo o rebelión en potencia.


En lo que respecta a las relaciones entre los hombres existen innumerables factores que determinan el poder. Y, sin embargo, la racionalización no deja de proseguir su tarea y de revestir formas específicas (...) El gobierno de los hombres por los hombres -ya forme grupos modestos o importantes, ya se trate del poder de los hombres sobre las mujeres, de los adultos sobre los niños, de una clase sobre otra, o de una burocracia sobre una población- supone cierta forma de racionalidad, y no de violencia instrumental.

En consecuencia, los que resisten o se rebelan contra una forma de poder no pueden satisfacerse con denunciar la violencia o criticar una institución. No basta con denunciar la razón en general. Lo que hace falta poner en tela de juicio es la forma de racionalidad existente. La crítica al poder ejercido sobre los enfermos mentales o los locos no puede limitarse a las instituciones psiquiátricas; tampoco pueden satisfacerse con denunciar las prisiones, como instituciones totales, quienes cuestionan el poder de castigar. La cuestión es: ¿cómo se racionalizan semejantes relaciones de poder? Plantearla es la única manera de evitar que otras instituciones, con los mismos objetivos y los mismos efectos, ocupen su lugar.


Michel Foucault, Las tecnologías del yo.




jueves, 20 de enero de 2011

REFUSED are fucking dead

Parte dun dos manifestos da desaparecida banda Refused, que expresa o seu compromiso estético e político. Aínda que como banda hai tempo que desapareceron, como proposta teórica aínda teñen moito que decir.

"(...) Los críticos llevan la cabeza bien alta porque conocen el sufrimiento real y el trabajo real, mientras nosotros aceptamos las formas más fáciles y accesibles de comunicación y entretenimiento, simplificadas para que podamos comprenderlas. La falta de estímulos dentro del arte, la política y la vida, reduce nuestras expectativas y por ello nos conformamos con los "talkshows" y la MTV. No somos idiotas, pero si se nos trata como tales, comenzaremos a actuar como los niños. La ausencia de formas alternativas de expresión, así como de pensamientos incendiarios y de autoconfianza, nos relega a una naturaleza pasiva y vacía. Asique, reclama el arte, recupera la buena cultura para la gente, la gente que trabaja, la gente que vive, y quema sus galerías de arte y destruye sus lujosas construcciones y sus edificios. Porque nosotros, a diferencia de la burguesía, no tenemos nada que perder y por ello nuestra expresión será la única honesta, nuestras palabras serán las únicas que constituyan un desafío, y nuestro arte será la propia expresión de la revolución. Necesitamos ruído nuevo y voces nuevas y nuevos lienzos, para llegar a ser algo más que los últimos poetas de una generación inútil."


Pertence ao libreto do disco "The shape of punk to come".
Os textos completos (en inglés) en

lunes, 10 de enero de 2011

Poema de Clovis, el replicante

Mis manos trabajan del alba al ocaso
y nunca parece llegar mi descanso.
Mi esposa no encuentra consuelo
excepto en lo que viene del cielo.
Comemos poco, bebemos menos,
la felicidad de esta tierra no tenemos.

Otro sol nutre nuestra existencia,
la luz de sus rayos no nos calienta.
Él no mide mi tiempo
ni el espacio que yo veo,
mi espíritu no sigue su camino,
no he de temer de su furia el castigo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Tao Te Ching

A cámara está averiada, e o tempo non da tregua. Así pois, sabiduría.

La riqueza y lo valioso

Treinta radios se unen en el centro;
gracias al agujero podemos usar la rueda.
El barro se modela en forma de vasija;
gracias al hueco puede usarse la copa.
Se levantan muros en toda la tierra;
gracias a la puertas se puede usar la casa.
Así pues, la riqueza proviene de lo que existe,
 
pero lo valioso proviene de lo que no existe.  

Lao Tse, Tao Te Ching 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los Lamed Wufniks

Hay en la tierra, y hubo siempre, treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. Si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al género humano. Son nuestros salvadores y no lo saben.

Esta mística creencia en los judíos ha sido expuesta por Max Brod. 
La remota raíz puede buscarse en el capítulo dieciocho del Génesis, donde el Señor declara que no destruirá la ciudad de Sodoma, si en ella hubiere diez hombres justos.

Los árabes tienen un personaje análogo, los Kutb.
J. L. BORGES, El libro de los seres imaginarios